Cacao ramoncita con ganoderma

UN ALIMENTO QUE PROTEGE, PREVIENE, CURA Y SANA ENFERMEDADES

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El consumo de cacao ayuda a reducir en una tercera parte el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. Un estudio de la Sociedad Europea de Cardiología de Paris, que evaluó a cien mil participantes, evidenció que las personas que consumían más cacao tenían un 37% menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y un 30% menos de presentar derrames cerebrales. Desde hace varios años está comprobado el efecto protector del cacao sobre el corazón. Además, al dilatar las arterias mejora la circulación y aumenta el flujo sanguíneo en todos los órganos del cuerpo. Por lo tanto, es útil en diabéticos, personas con derrames cerebrales o infartos cardiacos, demencia senil, pérdida de la memoria o trastornos circulatorios. Pero también para niños, para mejorar su capacidad de aprendizaje y su rendimiento físico, intelectual y académico.

Cacao Ramoncita es 100 por ciento natural, cultivado sin ningún tipo de químicos como fertilizantes o insecticidas, secado y molido al sol, se ha mezclado con el hongo Ganoderma Lucidium, para sumar las bondades de estos dos productos naturales. El Ganoderma es un hongo medicinal usado hace más de 4.000 años en Japón.         Cacao Ramoncita contiene más de 200 nutrientes terapéuticos, 150 de los cuales son antioxidantes. Tiene propiedades para combatir los tumores, mejora el sistema inmunológico que es el encargado de protegernos contra las infecciones y enfermedades, y reduce la presión sanguínea. Ayuda a aliviar las alergias y las enfermedades hepáticas.

El ganoderma del Cacao Ramoncita eleva las defensas, mejora el sistema circulatorio y ayuda a mejorar las funciones de los sistemas nervioso y digestivo. Es desintoxicante ayudando a eliminar el exceso de toxinas acumuladas en el organismo. Además, ayuda a regenerar las partes afectadas del organismo y fortalece las defensas aumentando la resistencia a las enfermedades. Está comprobado que al mejorar la circulación y el aporte de oxigeno a los tejidos, los rejuvenece y por la presencia de más de 150 desintoxicantes combinados, retarda el envejecimiento al evacuar los radicales libres que son tóxicos y cancerígenos en el organismo.

CACAO RAMONCITA CON GANODERMA, UNA MEZCLA PERFECTA PARA AYUDAR A RECUPERAR Y MANTENER SU SALUD.

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Registro INVIMA: RSAD 13110201.

Alimentación y cáncer

Para muchas personas la palabra cáncer causa miedo, verdadero pánico. Es tal el asunto que conozco individuos que se rehúsan a practicarse exámenes de laboratorio, por el temor a que le digan que padece la enfermedad, como si al no saber que se sufre una enfermedad, esta no existiera. El John Hopkins Memorial Hospital, centro asistencial universitario especializado en tratamiento del cáncer en los Estados Unidos, dentro de su política de prevención de esta enfermedad, emite boletines periódicos para informar a los ciudadanos sobre diversos tipos de cánceres y las diferentes alertas a tener. Veamos las más recientes.

 

Todos tenemos células cancerosas en el cuerpo. Pero estas no se desarrollan porque los mecanismos de defensa, es decir, nuestro sistema inmunológico y otros sistemas, se encargan de detectarlas tempranamente y destruirlas. De tal manera que cuando su médico le diagnostica que usted tiene cáncer, lo que está es constatando que fallaron los mecanismos protectores, que no se evacuaron las células dañinas iniciales, o células cancerígenas, que estas proliferaron y, están ahora afectando todo su organismo. La principal causa de falla en el sistema inmunológico y sistema protector, es la deficiencia nutricional, que puede ser de origen genético, ambiental, por fallas alimenticias o por el estilo de vida de esa persona. Si un paciente presenta deficiencias nutricionales múltiples, modificar su dieta fortalecerá su sistema inmunológico y protector. Combatir efectivamente el cáncer, entonces, es poner a “aguantar hambre” a las células cancerígenas hasta que fallezcan, evitando alimentarnos con productos que estimulen su multiplicación y crecimiento. ¿Qué alimentos debe evitar una persona con cáncer?

Está demostrado que el azúcar blanco es un alimento que estimula el crecimiento del cáncer. Productos edulcorantes como el Aspartame que le dan sabor dulce al Nutra Sweet, también es dañino. Se puede endulzar con miel de abejas, panela, azúcar morena o melaza, pero usándolos moderadamente. Alguien decía que la sal de mesa debía venderse con fórmula médica, por lo dañina que es. Se puede reemplazar por la sal marina, pero en pequeñas cantidades.

Existen múltiples estudios que no recomiendan el consumo de leche. Se sabe que mujeres que han sufrido y sobrevivido a un cáncer de seno, tienen mayores probabilidades de recaída y reaparición del tumor si consumen leche. Las pacientes que suprimen la leche de su alimentación mejoran la calidad de vida, reaccionan mejor a la quimioterapia y a la radiación y se recuperan más rápidamente. Lo mismo ocurre con las papas fritas. Mujeres que tienen o que hayan tenido cáncer de mama no deberían comer papas fritas.

Es conocido por muchos que mantener un ambiente interno ácido favorece el crecimiento de las células cancerígenas. Una dieta rica en cárnicos (carnes de res o de cerdo) es ácida, por lo que es preferible el consumo de pescado o pollo. La carne de res además, tiene hormonas y antibióticos que resultan dañinas para las personas, especialmente si es un paciente con cáncer. Una dieta con un 80% de vegetales frescos, granos, semillas, nueces y frutas genera un ambiente alcalino en el organismo que desestimula el crecimiento de las células del cáncer. Los vegetales frescos son comida viva y, precisamente, vida es lo que necesita un enfermo con cáncer. Recuerde que alcalinidad es salud. Es por eso que algunos médicos recomendamos a pacientes con cáncer o enfermedades degenerativas, consumir un poco de bicarbonato de soda en agua diariamente.

Los vegetales frescos proveen enzimas que son fácilmente absorbidas y estimulan el desarrollo de células sanas. Hervir las verduras es destruirlas. Cocínelas a fuego lento y al vapor para obtener lo mejor de ellas, como las vitaminas.

 

Elimine el café, el té y el chocolate procesado. Beba abundante agua pura, tras vaciándola de un recipiente a otros, varias veces para oxigenarla. El agua destilada es ácida por lo que es mejor evitarla. Los enlatados tienen sustancias preservantes, colorante artificiales o saborizantes que son dañinas. Evítelos.

 

El cáncer es una enfermedad de todo el cuerpo, de la mente y del alma. Una actitud preactiva y un espíritu positivo ayudan mucho. La ira, el odio y la soledad son dañinos. Aprender a relajarse y disfrutar de la vida son herramientas útiles contra este mal. Se necesita de un buen cuidado médico, pero usted puede ayudarse con su alegría, con su optimismo y sus ganas de vivir.

AGUSTIN ANGARITA LEZAMA * 

Noviembre 6 de 2009

* Médico cirujano, especialista en terapia neural y medicina biológica.

Esperanza y alegría.

ESPERANZA Y ALEGRÍA PARA UNA BUENA SALUD Y ALEGRÍA PARA UNA BUENA SALUD

Es parte de nuestra cultura en Occidente creer que la mente y el cuerpo son dos elementos separados o con escasas conexiones. Pero esto no es cierto. El cuerpo y la mente son parte de un todo denominado ser humano. Y al ser parte de un mismo organismo, de un todo, existen en íntima interrelación, de tal manera que lo que afecta a uno repercute necesariamente en el otro.

Se sabe que lo emocional y lo afectivo son los elementos que determinan las acciones de los humanos, mucho antes que lo racional. También se sabe que los humanos tenemos la capacidad de transformar nuestra biología mediante nuestros pensamientos y sentimientos.

Nuestras células sufren la acción de nuestros pensamientos y son modificadas por ellos. Todo el organismo permanece alerta a los mensajes, experiencias, recuerdos y los transforma en conductas personales ya sean agresivas, alegres o serenas. Una depresión intensa puede alterar de forma significativa nuestro sistema inmunológico, más conocido como nuestro sistema de defensa. Un recuerdo sobre algo triste, negativo o doloroso hace que el organismo libere hormonas y sustancias biológicas destructivas, de la misma forma que lo hace el stress. Es el organismo como un todo el que reacciona y responde ante estas sustancias, por eso la persona que está triste, es envidiosa o mantiene deprimida, refleja tristeza, envidia o depresión por todas las partes de su cuerpo: su mirada, su caminar, la postura de cuerpo, el tono de voz, la imagen del rostro, la tersura de la piel, su digestión o la calidad de su sueño…

En el cerebro por una rabia, un susto, manifestaciones de odio, envidia o amargura, se producen entonces sustancias neurotransmisoras específicas. Ellas viajan por la sangre, por la linfa o por acción quimioeléctrica a todo el cuerpo, de tal manera que, por ejemplo, las plaquetas de la sangre se pueden hacer más adherentes o pegajosas aumentando la tendencia a generar los coágulos que producen trombosis, derrames cerebrales o infartos cardiacos. Las mismas lágrimas tienen una composición química diferente cuando son de tristeza que cuando son de alegría y  la piel tiene un tono y elasticidad diferente con las modificaciones de ánimo. Así mismo, los procesos de envejecimiento se aceleran, aumenta la tensión arterial, el corazón cambia su ritmo normal, se producen lesiones en la mucosa gástrica como gastritis o ulceras digestivas, el colon trabaja con dificultad, se altera la capacidad de concentración, se perturba la memoria y el sueño, se lastiman las articulaciones y las glándulas del organismo trabajan con celeridad peligrosa.

No obstante, los neurotransmisores también se activan por alegrías, por esperanza, por confianza, por caricias sinceras, fortaleciendo el sistema inmunológico, previniendo enfermedades, manteniéndonos saludables y aumentando nuestro tiempo de vida y su calidad. Cuando un ser humano se tranquiliza, se llena de esperanza, de optimismo o de alegría, todo su perfil bioquímico interno se modifica dramáticamente. Y su apariencia también.

Las personas que viven llenas de odio, de rabia o envidia atiborran sus organizamos de unas dolorosas cargas que le producen daños en su salud, con alteraciones nocivas en la armonía de su convivencia social, familiar o laboral, y con deficiencias en su rendimiento físico, intelectual, mental, sexual y emotivo. La cultura oriental enseña la importancia de aprender a estar en paz consigo mismo, de la relajación, de la tranquilidad espiritual para mantener una salud integral, sólida y duradera, tanto corporal como del alma.

Cuando un ser humano internaliza y hace consciente en todo su cuerpo la importancia del autorrespeto y del respeto por el otro, de lo valioso que es el mandato sublime del amor al prójimo, entonces todo su cuerpo, su mente, su alma se transforman en un vórtice de energía, de luz, de sabiduría, de alegría y, sobre todo, de buena salud.

AGUSTIN ANGARITA LEZAMA

Ibagué, junio de 2012